Viernes, 11 Septiembre 2026 13:44

SEMANA DEL ALZHEIMER 2026

programación 2026

 

Un año más, desde la asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer Tierra de Barros, hemos preparado una programación muy especial para conmemorar el Día Mundial del Alzheimer.

Comenzamos con nuestras campañas de información, sensibilización y concienciación en los Centros de Salud San Roque y San José y en el Hospital Tierra de Barros. Espacios para conocer, comprender y dar visibilidad a una enfermedad que nos afecta a todos como sociedad.

Continuamos las actividades con el paseo por la memoria, el próximo 18 de septiembre queremos que las calles se llenen de personas caminando juntas por una misma causa. Tu presencia es importante!!!. Cada persona que participa ayuda a visibilizar el Alzheimer, a acompañar a las familias y a recordar que detrás de esta enfermedad hay personas, historias y vidas que merecen ser acompañadas.

Por eso, te necesitamos a nuestro lado. Ven con tu familia, con tus amigos, con tus compañeros… ven a caminar con nosotros. Porque juntos somos mas fuertes.

El día 20 celebraremos una misa en recuerdo de todas aquellas personas que ya no están pero que siguen formando parte de nuestra memoria y de nuestros corazones.

Y cerramos el ciclo de actividades el lunes 21 con nuestro querido “Desayuno del Recuerdo”, os confieso que es, probablemente, nuestro evento favorito del año. Un encuentro para compartir mesa, conversaciones, sonrisas y recuerdos junto a las familias, usuarios y trabajadores. Porque más allá de la enfermedad, queremos celebrar algo que para nosotros es fundamental: estar juntos.
Juntos caminamos, juntos acompañamos, juntos damos voz al Alzheimer.

 

 

Marina Preciado Hortigon

Presidenta AFA tierra de barros

Jueves, 10 Septiembre 2026 09:28

Cuando una conducta tiene un mensaje

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«No quiere ducharse».
«Se enfada cuando intentamos ayudarle».
«Pregunta lo mismo una y otra vez».
«Quiere irse a casa aunque ya está en casa».

 

Estas situaciones pueden resultar desconcertantes y agotadoras para las familias. Sin embargo, antes de pensar en cómo conseguir que la conducta desaparezca, podemos intentar preguntarnos: ¿qué nos está intentando comunicar?

Una persona con Alzheimer puede tener dificultades para expresar que tiene dolor, miedo, frío, cansancio o que no comprende lo que está sucediendo. También puede sentirse insegura ante una situación que para nosotros parece completamente normal.

Por ejemplo, rechazar una ducha puede tener que ver con no comprender qué vamos a hacer, sentirse incómodo al desvestirse o haber olvidado por qué ha entrado en el baño.

Cambiar la pregunta de «¿por qué hace esto?» por «¿qué puede necesitar?» puede ayudarnos a responder de una manera diferente.

No siempre podremos encontrar una explicación, pero observar el momento, el lugar y lo que ocurre antes y después de una conducta puede darnos pistas.

Detrás de muchas conductas que nos resultan difíciles puede haber una necesidad que la persona no sabe cómo expresar.

Comprender antes de corregir también es una forma de cuidar.

 

 

M.ª Luisa Caro Nieto

Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros

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A lo largo del día miramos cientos de cosas: personas, objetos, calles, vehículos, animales, escaparates… Sin embargo, aunque nuestros ojos estén viendo algo, eso no significa que nuestro cerebro esté prestándole toda su atención. La atención actúa como un filtro que ayuda al cerebro a seleccionar la información más importante. Cuando tenemos prisa, estamos distraídos o hacemos algo de manera automática, podemos mirar algo sin fijarnos realmente en sus detalles y después tener dificultades para recordarlos.

Prestar atención a lo que hacemos y a lo que nos rodea puede ayudarnos a recordar mejor la información, detectar cambios, orientarnos en nuestro entorno y realizar nuestras actividades cotidianas con mayor seguridad. No se trata de estar concentrados constantemente, sino de aprender a detenernos de vez en cuando y observar de manera consciente.

Pequeños trucos para mejorar la atención:

  • Haz una cosa cada vez: evita dividir tu atención cuando necesites concentrarte.
  • Reduce las distracciones: busca un entorno tranquilo cuando necesites recordar algo importante.
  • Entrena con lo cotidiano: durante la compra, un paseo o una tarea doméstica, intenta fijarte conscientemente en lo que te rodea.
  • Comprueba al terminar: revisa brevemente que no hayas olvidado nada importante.

Pequeños momentos de atención durante el día también ayudan a mantener nuestro cerebro activo.

 

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Observa atentamente la imagen del supermercado y fíjate bien en todos sus detalles. Después, busca y encuentra lo que se indica.

 

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Busca y encuentra:

  • 3 frutas diferentes.
  • 2 bebidas.
  • 2 productos de limpieza.
  • 3 productos que vayan en el carrito.
  • Un producto que empiece por M.
  • Un producto que empiece por L.
  • Un producto que empiece por S.
  • 2 productos de color rojo.
  • 2 productos de color verde.
  • 1 producto de color amarillo.

 

EJERCICIO 1114

Lee atentamente la siguiente lista y di, en voz alta, únicamente las palabras que estén relacionadas con el verano.

Sombrilla · bufanda · sandía · abrigo · helado · guantes · bañador · castañas · chanclas · paraguas · gazpacho · gorro de lana · crema solar · chocolate caliente · piscina · botas · abanico · turrón · gafas de sol · sopa · toalla · manta · granizado · chubasquero · melón · jersey · barbacoa · ventilador · limonada · shorts · estufa · sombrero de paja · playa · calabaza · aire acondicionado · vestido · flotador · chaqueta · cerezas · picnic · refresco

 

 

 

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Como os decíamos la semana pasada, el ejercicio físico no solo ayuda a mantener nuestro cuerpo activo, sino que también puede ser un gran aliado para cuidar nuestro cerebro.

No hace falta convertirse en un atleta ni realizar entrenamientos complicados. Lo importante es mantenernos activos de forma regular y encontrar actividades que se adapten a nuestras capacidades y que, sobre todo, disfrutemos.

Por eso, hoy queremos compartir con vosotros 5 formas sencillas de hacer ejercicio y cuidar, al mismo tiempo, nuestra salud cardiovascular y cerebral:

1. Caminar
Uno de los ejercicios más sencillos y accesibles. Un paseo a buen ritmo puede ayudarnos a mantenernos activos y mejorar nuestra capacidad cardiovascular.

 2. Bailar
Porque hacer ejercicio también puede ser divertido. Bailar nos ayuda a mover el cuerpo, trabajar la coordinación y seguir ritmos y movimientos. ¡Una combinación perfecta para cuerpo y mente!

3. Nadar
Un ejercicio muy completo que trabaja buena parte de la musculatura y mejora la resistencia cardiovascular, además de tener un bajo impacto sobre las articulaciones. Y ahora con buen tiempo es más fácil coger la rutina de nadar dos ve3ces por semana

 4. Montar en bicicleta
Al aire libre o en bicicleta estática, pedalear es una estupenda manera de activar el corazón, trabajar las piernas y mantener una buena condición física.

 5. Ejercicios de fuerza
Porque cuidar nuestro cerebro también implica cuidar nuestra autonomía. Trabajar la fuerza; más aún a partir de los 50, ayuda a mantener la masa muscular, mejorar el equilibrio y conservar nuestra capacidad para realizar las actividades de la vida diaria.

Y, como os decíamos la semana pasada, no se trata de hacer mucho, sino de mantenerse en movimiento. ¡Cada paseo, cada baile, cada brazada, cada pedalada suma!

 

Fisioterapia Alzheimer

Martes, 01 Septiembre 2026 08:26

LOS SONIDOS TAMBIÉN GUARDAN RECUERDOS

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Una canción, el sonido de unas campanas, el ruido de un tren o incluso el ambiente de un lugar pueden llevarnos de repente a otro momento de nuestra vida. A lo largo de los años vamos asociando sonidos y melodías con personas, lugares, actividades y experiencias, por lo que volver a escucharlos puede despertar recuerdos que permanecían en segundo plano.

La música y los sonidos conocidos pueden convertirse así en una forma sencilla y agradable de estimular la memoria. Escuchar una canción de otra época, reconocer un sonido cotidiano o hablar sobre lo que nos recuerda puede favorecer la evocación de experiencias personales y, además, crear una oportunidad para conversar y compartir recuerdos con otras personas.

¿Qué beneficios puede aportar?

  • Favorece la evocación de recuerdos personales, especialmente aquellos relacionados con experiencias significativas.
  • Facilita la conversación, ya que un sonido o una canción puede servir como punto de partida para contar historias y experiencias.
  • Puede despertar emociones, tanto por las experiencias asociadas como por la familiaridad de determinados sonidos.
  • Estimula diferentes capacidades cognitivas, como la atención, la memoria y la asociación de ideas.
  • Favorece la conexión con otras personas, al compartir canciones, recuerdos y experiencias.

 

 

EJERCICIO 1111

Piensa en cada situación y escribe qué sonido o canción te viene a la memoria.

 

1.    Un sonido o canción que te recuerde a tu juventud.

 

2.    Un sonido o canción que te recuerde a tu casa.

 

3.    Un sonido o canción que te recuerde a una persona querida.

 

4.    Un sonido o canción que te recuerde a una fiesta o celebración.

 

5.    Un sonido o canción que te recuerde a un lugar especial.

 

6.    Un sonido o canción que te resulte agradable.

 

¿Cuál de ellos te trae el recuerdo más especial?

 

 

EJERCICIO 1112

Lee cada sonido e imagina dónde sería habitual escucharlo. Escribe el lugar que te venga a la cabeza.

  • Campanas → _____________________________
  • Olas → __________________________________
  • Tren → __________________________________
  • Aplausos → _______________________________
  • Pájaros → __________________________________
  • Agua, secador y tijeras → ______________________________
  • Silbatos, gritos y público → ____________________________
  • Platos, conversaciones y cubiertos → _______________________
  • Gotas, tejado, trueno → __________________________________
  • Música y gente riendo → ________________________________
Viernes, 28 Agosto 2026 15:20

EJERCICIO PARA PREVENIR EL ALZHEIMER

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Siempre os hablamos de la importancia del ejercicio físico en la lucha contra el Alzheimer y de lo fundamental que es para mantener a raya el deterioro físico.

Pero… ¿y si os dijéramos que el ejercicio no solo nos ayuda cuando la enfermedad ya está presente, sino que también puede ser un gran aliado para prevenirla o retrasar su aparición?

Para entender por qué, primero tenemos que hablar de los factores de riesgo del Alzheimer.

Algunos de ellos no podemos modificarlos, como la edad o la genética. Pero otros sí están en nuestras manos. Entre ellos encontramos la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, la obesidad y una mala calidad del sueño.

Y aquí está la clave: muchos de estos factores están estrechamente relacionados con nuestro estilo de vida y nuestra salud cardiovascular, porque lo que es bueno para nuestro corazón también lo es para nuestro cerebro.

Cuando hacemos ejercicio de forma regular, ayudamos a mantener una buena salud cardiovascular, controlamos mejor la tensión arterial, favorecemos un peso saludable y mejoramos el metabolismo. Y todo ello contribuye a crear un entorno más favorable para que nuestro cerebro se mantenga sano durante más tiempo.

Por eso, cuando hablamos de prevención del Alzheimer, movernos también es una forma de cuidar nuestro cerebro.

Aquí siempre decimos: «Quien mueve las piernas, mueve el corazón».

Y si un corazón sano ayuda a mantener un cerebro sano…

por esa regla de tres, quien mueve las piernas, aleja el olvido. 

Así que no hace falta convertirse en un atleta, realizar ejercicio aeróbico al menos 30 minutos, como caminar, bailar, nadar, montar en bicicleta o simplemente mantenerse activos cada día puede marcar la diferencia.

Porque cada paso que damos no solo fortalece nuestras piernas, también puede ser un paso para cuidar nuestro cerebro.

 

Fisioterapia Alzheimer

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Cuando pensamos en el Alzheimer, solemos pensar inmediatamente en los problemas de memoria. Sin embargo, la enfermedad puede afectar a muchas otras capacidades que utilizamos cada día y que, al principio, pueden resultar difíciles de identificar.

Una persona puede tener dificultades para organizar una tarea que antes realizaba sin problema, seguir los pasos de una receta, encontrar el camino en un lugar conocido, utilizar correctamente un objeto o comprender una situación nueva.

Por ejemplo, puede ocurrir que sepa perfectamente qué es una camisa, pero tenga dificultades para decidir cómo ponérsela o en qué orden hacerlo. O que conozca una calle de toda la vida, pero se desoriente cuando cambia ligeramente el recorrido.

Estas dificultades son consecuencia de cambios en diferentes capacidades cognitivas, como la atención, la orientación, el lenguaje o las funciones ejecutivas.

Por eso, cuando observamos un cambio en la manera de desenvolverse, es importante preguntarnos qué capacidad puede estar encontrando más difícil y cómo podemos adaptar la situación para ayudarla.

Entender qué está ocurriendo es el primer paso para poder acompañar mejor.

M.ª Luisa Caro Nieto

Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros

 

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Hay recetas que empiezan mucho antes de entrar en la cocina, esta empezó en nuestro huerto, con un árbol lleno de melocotones y unas manos dispuestas a recogerlos.

 

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Los fuimos cogiendo uno a uno, mirando su color, sintiendo su aroma y disfrutando de algo tan sencillo y tan especial como recoger lo que la tierra nos regala.

 

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Y después llegó la cocina. Pelamos y cortamos los melocotones con calma, compartiendo conversaciones, sonrisas y, seguramente, algún que otro recuerdo de aquellos veranos en los que las frutas maduraban al sol y las cocinas olían a casa, porque a veces un melocotón no es solamente un melocotón… puede ser aquel verano de la infancia, el árbol del patio de casa, la cocina de una madre, el olor de la fruta recién recogida, una tarde de agosto.

 

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Cocinar no es solamente preparar un alimento, es tocar, oler, saborear, participar, es recuperar gestos conocidos, es encontrarnos con recuerdos que estaban escondidos en algún rincón de la memoria.

 

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Y así, entre manos, aromas, sabores y recuerdos, nuestros melocotones terminaron convertidos en una receta hecha con mucho más que ingredientes.

 

Ingredientes

  • Melocotones de nuestro huerto
  • Agua
  • Azúcar (por cada 2 medidas de agua, 1 de azúcar)
  • La piel de un limón
  • Y un poquito de cariño

Elaboración

  1. Lavamos bien los melocotones y los pelamos.
  2. Los cortamos por la mitad
  3. Preparamos el almíbar calentando agua, la piel del limón y azúcar hasta que esta se disuelva.
  4. Incorporamos los melocotones y los dejamos cocer a fuego suave hasta que estén tiernos, pero sin que lleguen a deshacerse.
  5. Dejamos enfriar , reposar mínimo un día y… ¡listos y a disfrutar!

 

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AFA TIERRA DE BARROS

 

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Todos realizamos cada día actividades como preparar el desayuno, poner la mesa o regar las plantas. Las hacemos de forma casi automática, sin detenernos a pensar en todo lo que nuestro cerebro pone en marcha para realizarlas.

Sin embargo, detrás de cada una de estas tareas intervienen diferentes capacidades que trabajan de forma coordinada. Cuando alguna de ellas se ve afectada, actividades que antes resultaban sencillas pueden empezar a requerir más tiempo, apoyo o adaptación.

¿Qué capacidades intervienen en una actividad cotidiana?

  • Atención; para centrarse en la tarea y evitar distracciones.
  • Memoria; para recordar los pasos o la finalidad de la actividad.
  • Planificación; para realizar las acciones en el orden adecuado.
  • Reconocimiento de objetos; para identificar correctamente aquello que necesitamos.
  • Coordinación y ejecución de movimientos; para manipular los objetos de forma adecuada.

Comprender la complejidad de estas tareas nos ayuda a entender mejor las dificultades que pueden aparecer y la importancia de adaptar las actividades a las capacidades de cada persona.

 

EJERCICIO 1109

 

Lee cada actividad y escribe al menos 4 objetos necesarios para realizarla.

1. Preparar un café

¿Qué necesitarías?

2. Preparar una tortilla francesa

¿Qué necesitarías?

3. Poner una lavadora

¿Qué necesitarías?

4. Escribir una carta

¿Qué necesitarías?

 

EJERCICIO 1110

 

Descubre la palabra oculta. Lee las tres palabras clave, todas están relacionadas con un mismo objeto, lugar o actividad cotidiana.

  • Despertador · Sábanas · Descanso → __________
  • Cinturón · Volante · Carretera → __________
  • Espuma · Toalla · Ducha → __________
  • Espejo · Tijeras · Cabello → __________
  • Maleta · Hotel · Billete → __________
  • Teclado · Ratón · Pantalla → __________
  • Banco · Paseo · Aire libre → __________
  • Butaca · Pantalla · Película → __________
Viernes, 21 Agosto 2026 14:12

NUTRE TU CEREBRO, CUIDA TU FUTURO

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El otro día hablábamos de lo beneficioso que puede resultar el consumo de huevos para nuestra salud cerebral (Huevos y salud cerebral: una posible alianza contra el Alzheimer), y es que el estudio en el que se basa esta afirmación es realmente interesante. Pone de manifiesto algo que cada vez conocemos mejor: la importancia que tiene la alimentación como herramienta para cuidar nuestra salud cerebral.

Pero… ¿podemos decir que comer bien evita el Alzheimer?

La respuesta es clara: NO.

 

El Alzheimer es una enfermedad multifactorial en la que intervienen factores genéticos, biológicos y ambientales. No existe un alimento milagroso que, por sí solo, pueda impedir que una persona desarrolle la enfermedad.

Ni el huevo, ni el aceite de oliva, ni los frutos secos, ni los arándanos, por separado, van a evitar el Alzheimer.

Lo realmente importante es el patrón alimentario en su conjunto: una alimentación variada y equilibrada que aporte nutrientes que pueden resultar beneficiosos para el funcionamiento y la salud del cerebro.

Entre ellos encontramos algunos especialmente interesantes, como la colina, la luteína y la zeaxantina.

 

? La colina

La colina participa en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para diferentes procesos relacionados con:

  • la memoria,
  • el aprendizaje,
  • la atención,
  • y la comunicación entre las neuronas.

Además, interviene en la formación de fosfatidilcolina, un componente importante de las membranas de nuestras células, incluidas las neuronas.

Esto resulta especialmente interesante desde el punto de vista de la salud cerebral, ya que en la enfermedad de Alzheimer se producen, entre otras alteraciones, cambios importantes en los sistemas de neurotransmisión relacionados con la memoria y otras funciones cognitivas.

 

? Luteína y zeaxantina

La luteína y la zeaxantina son carotenoides presentes en numerosos alimentos, especialmente en verduras y también en la yema del huevo.

Estos compuestos pueden acumularse en determinados tejidos, incluido el cerebro, y se han relacionado con el funcionamiento cognitivo y con mecanismos relacionados con la protección frente al estrés oxidativo.

Y aquí nos encontramos con dos de los grandes protagonistas de muchas investigaciones sobre el envejecimiento cerebral:

estrés oxidativo + inflamación + daño neuronal.

Por eso, una alimentación que aporte diferentes nutrientes con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias puede formar parte de una estrategia global para cuidar nuestra salud cerebral.

Porque comer sano no es solamente cuidar el corazón, mantener un peso saludable o controlar el colesterol. También es cuidar nuestro cerebro.

Y lo mejor es que no necesitamos alimentos exóticos ni suplementos caros.

Un alimento tan cotidiano como un simple huevo contiene nutrientes interesantes para nuestro organismo y también para nuestro cerebro.

Pero no se trata de comer un huevo pensando que así vamos a evitar el Alzheimer.

 

Se trata de algo mucho más sencillo y, probablemente, mucho más importante:

Alimentarnos bien cada día.

Porque nuestro cerebro también se alimenta de nuestras decisiones.