albummmmm memoria

 

Cuando pensamos en el Alzheimer, solemos pensar inmediatamente en los problemas de memoria. Sin embargo, la enfermedad puede afectar a muchas otras capacidades que utilizamos cada día y que, al principio, pueden resultar difíciles de identificar.

Una persona puede tener dificultades para organizar una tarea que antes realizaba sin problema, seguir los pasos de una receta, encontrar el camino en un lugar conocido, utilizar correctamente un objeto o comprender una situación nueva.

Por ejemplo, puede ocurrir que sepa perfectamente qué es una camisa, pero tenga dificultades para decidir cómo ponérsela o en qué orden hacerlo. O que conozca una calle de toda la vida, pero se desoriente cuando cambia ligeramente el recorrido.

Estas dificultades son consecuencia de cambios en diferentes capacidades cognitivas, como la atención, la orientación, el lenguaje o las funciones ejecutivas.

Por eso, cuando observamos un cambio en la manera de desenvolverse, es importante preguntarnos qué capacidad puede estar encontrando más difícil y cómo podemos adaptar la situación para ayudarla.

Entender qué está ocurriendo es el primer paso para poder acompañar mejor.

M.ª Luisa Caro Nieto

Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros

El cuerpo humano tiene entre 5 y 6 litros de sangre, un 7.7% del total del peso corporal. El cerebro utiliza el 20% de toda esa sangre y del oxígeno que hay en ella y en el resto de tu cuerpo.

Además de toda esa sangre y oxígeno, tiene mucha grasa. ¿Sabes cuánta en realidad? Pues más del 60% del total.

Los tejidos grasos, los vasos sanguíneos y el agua que guarda, le da al cerebro unas texturas y una consistencia singular. Los científicos aseguran que el cerebro posee una consistencia muy similar a la del tofu y en menor medida, a la gelatina.

 

EJERCICIO 1119: 

Captura de pantalla 2026 10 19 131919

 

 

EJERCICIO 1120:

 

Captura de pantalla 2026 10 19 131928

 

 

Captura de pantalla 2026 10 19 131743

 

La Junta de Extremadura impulsa la Estrategia Extremeña de Envejecimiento y Longevidad 2026-2030, una hoja de ruta que busca dar respuesta a los retos que plantea el envejecimiento de la población y promover una vida más larga, saludable, activa y digna.

Esta estrategia parte de una idea fundamental: no se trata solo de vivir más años, sino de vivirlos con la mayor calidad de vida posible, manteniendo la autonomía personal, la participación social y el acceso a los cuidados necesarios. Se aborda el envejecimiento desde una perspectiva integral, teniendo en cuenta tanto las necesidades de las personas mayores como las de sus familias y su entorno.

 

Entre sus principales líneas de actuación destacan:

  • Promover la salud y prevenir la dependencia, fomentando hábitos de vida saludables, la actividad física, la prevención de la fragilidad y el cuidado de la salud cognitiva.
  • Favorecer la autonomía personal, facilitando que las personas mayores puedan permanecer en sus hogares y en su entorno el mayor tiempo posible, con los apoyos adecuados.
  • Combatir la soledad no deseada, reforzando las relaciones sociales, la participación comunitaria y las redes de apoyo.
  • Mejorar la coordinación entre los servicios sanitarios y sociales, para ofrecer una atención más cercana, continuada y adaptada a las necesidades de cada persona.
  • Apoyar a las familias cuidadoras, reconociendo su papel fundamental y la necesidad de facilitarles orientación, formación, acompañamiento y recursos.
  • Fomentar la inclusión y el respeto, luchando contra la discriminación por edad y promoviendo la participación activa de las personas mayores en la sociedad.

 

Desde nuestra Asociación, consideramos especialmente importante que las políticas de envejecimiento saludable tengan en cuenta la realidad de las personas que conviven con la enfermedad de Alzheimer y de quienes las acompañan en su día a día.

La prevención, la detección temprana de los problemas cognitivos, la atención sociosanitaria coordinada y el apoyo a las personas cuidadoras son aspectos esenciales para mejorar la calidad de vida de las familias.

El Alzheimer no afecta únicamente a quien recibe el diagnóstico. También transforma la vida de sus familiares, que con frecuencia asumen una gran responsabilidad en los cuidados y necesitan información, apoyo emocional y momentos de descanso.

Por ello, es fundamental avanzar hacia una atención que no se centre exclusivamente en la enfermedad, sino que tenga en cuenta a la persona en su conjunto, respete su dignidad y sus preferencias y acompañe también a quienes la cuidan.

Las asociaciones desempeñamos una labor esencial en la sensibilización social, la información, el acompañamiento a las familias y la promoción de actividades que favorecen la autonomía y el bienestar de las personas afectadas.

Además, somos un punto de encuentro donde compartir experiencias, resolver dudas y encontrar comprensión ante las dificultades que aparecen durante el proceso de la enfermedad.

Por eso, consideramos importante que las estrategias públicas de envejecimiento reconozcan el valor de estas entidades y favorezcan la colaboración entre las administraciones, los profesionales sanitarios y sociales y las asociaciones de familiares.

La Estrategia Extremeña de Envejecimiento y Longevidad 2026-2030 representa una oportunidad para avanzar hacia una sociedad más inclusiva, comprometida con la salud, la autonomía y los cuidados.

Desde la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer Tierra de Barros, creemos que es fundamental que estos objetivos se traduzcan en medidas concretas que mejoren la atención, refuercen los recursos disponibles y proporcionen un mayor respaldo a las familias cuidadoras.

Porque envejecer con dignidad significa también recibir los cuidados necesarios, contar con apoyo y no tener que afrontar en soledad las dificultades.

Seguiremos trabajando para dar visibilidad al Alzheimer, defender los derechos de las personas afectadas y acompañar a sus familias, convencidos de que la colaboración y el compromiso de toda la sociedad son esenciales para construir un futuro mejor.

Juntos somos más fuertes.

 

Martes, 13 Octubre 2026 15:08

TU FAMILIAR CON DEMENCIA RECHAZA COMER

dfsdf

 

El rechazo a la comida es una situación frecuente en las personas con demencia y suele generar mucha preocupación en las familias. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se trata de que la persona "no quiera comer", sino de que la enfermedad dificulta el proceso de alimentación.

A medida que la demencia avanza, pueden aparecer alteraciones que interfieren en la comida. La persona puede no reconocer los alimentos o los cubiertos, olvidar para qué sirven, perder el apetito, tener dificultades para iniciar el acto de comer (apraxia), cansarse con facilidad o presentar cambios en la percepción de los sabores y los olores. En ocasiones también puede existir dolor, estreñimiento, problemas dentales o dificultad para tragar (disfagia), situaciones que requieren valoración por un profesional sanitario.

 

¿Qué puedes hacer?

1. Empieza por sus alimentos favoritos

No es necesario seguir el orden tradicional de las comidas. Si rechaza el primer plato, prueba a ofrecer primero aquello que más le guste, incluso si se trata del postre. Lo importante es conseguir que inicie la ingesta. Una vez haya empezado, puedes alternar con otros alimentos más nutritivos.

2. Crea un ambiente tranquilo

El entorno influye mucho en la alimentación.

  • Reduce el ruido y las distracciones.
  • Apaga la televisión si está encendida.
  • Evita las prisas.
  • Mantén una rutina de horarios siempre que sea posible.

Háblale con calma, utiliza frases cortas y sencillas y explícale qué vais a hacer. Sonríe, establece contacto visual y acompaña las palabras con gestos que faciliten la comprensión.

3. Facilita el inicio de la acción

Algunas personas saben comer, pero tienen dificultad para iniciar el movimiento. Puedes sentarte a su lado, mostrarle cómo hacerlo o guiar suavemente su mano para ayudarle a comenzar. En muchas ocasiones, una vez iniciada la acción (modelado), la persona continúa comiendo de forma autónoma.

4. Simplifica la comida

Demasiados estímulos pueden resultar confusos.

  • Sirve raciones pequeñas.
  • Presenta un solo plato cada vez.
  • Evita platos muy recargados.
  • Utiliza vajilla que contraste con el color de la comida para facilitar que la identifique.

5. Respeta su ritmo

Las personas con demencia suelen necesitar más tiempo para comer. No las apresures ni insistas continuamente. Dale tiempo para masticar y tragar antes de ofrecer el siguiente bocado.

Y, por último, no te olvides de la importación de la hidratación. Ofrecer líquidos varias veces al día y en pequeñas cantidades. Si rechaza el agua, puedes alternarla con infusiones suaves, leche, caldos, gelatinas, frutas ricas en agua o bebidas que le resulten agradables, siempre que no exista una contraindicación médica.

 

Nutrición Alzheimer. Psicología Alzheimer.

Rosa Ana García.

Viernes, 09 Octubre 2026 11:30

12 DE OCTUBRE, DIA DE LA ARTRITIS REUMATOIDE

gdfgrtret

 

 

El 12 de octubre, además de celebrarse el Día de la Hispanidad, ponemos el foco en una enfermedad reumática que afecta a miles de personas y que puede tener un impacto importante en la calidad de vida: la artritis reumatoide.

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente a las articulaciones, como las de las manos, los pies, las muñecas, los hombros o las rodillas. Puede provocar dolor, inflamación y rigidez, especialmente por las mañanas o después de permanecer mucho tiempo en reposo.

En algunos casos, también puede afectar a otros órganos, como los pulmones, el corazón o los riñones. Por eso, el diagnóstico precoz, el seguimiento médico y el tratamiento adecuado son fundamentales para controlar la enfermedad y prevenir complicaciones.

 tener una enfermedad no te exime de padecer otra, por lo que una persona con Alzheimer puede sufrir artritis reumatoide, al igual que cualquier otra enfermedad que afecte a su salud. Sin embargo, cuando existen dificultades para comunicarse o expresar lo que sienten, puede resultar más complicado identificar el dolor y detectar que algo no va bien.

Por eso, debemos prestar especial atención a señales como una mayor rigidez, hinchazón de las articulaciones, gestos de dolor, rechazo al movimiento o cambios inesperados en su comportamiento.

 

¿Qué podemos hacer?

- Respetar los límites del dolor y evitar forzar las articulaciones durante las movilizaciones.

- Favorecer la movilidad adaptándola a las capacidades y necesidades de cada persona.

- Estar atentos a cualquier cambio físico o de comportamiento que pueda indicar dolor o malestar.

- Consultar con los profesionales sanitarios ante síntomas nuevos o un empeoramiento de los ya existentes.

 

 Cuidar a una persona con Alzheimer es mucho más que atender su memoria. Es mirar por su salud física, su bienestar emocional y su calidad de vida en todas sus dimensiones. Porque detrás de cada diagnóstico hay una persona que merece ser escuchada, comprendida y cuidada en su totalidad.

 

Fisioterapia Alzheimer.

gsfgsrttttt

 

Una de las características más significativas de nuestros pequeños es la gran curiosidad por cualquier tema que este en su entorno, y parte fundamental de este es su familia y entre ellos sus abuelos, ¿Cómo explicarles la demencia de estos?

 

  • Naturalidad, ante todo

Lo más importante es tratar el tema con naturalidad y hablar de ello en los momentos que sea necesario y que todos los miembros de la familia estén al tanto de que les pasa, cómo se sienten y que necesitan en cada momento, para poder facilitarles a ellos la vida.

Es importante que no haya tabúes, pero si es cierto que se deben evitar poner etiquetas o nombres como enfermedad, es mejor una explicación más adaptada a la edad de estos, como, por ejemplo, “el abuelo está cansado” o “a abuelo se le olvidan algunas cosas”. Así los niños podrán actuar de forma cariñosa y no evitar a los abuelos pensando que tienen alguna enfermedad y que no pueden acercarse a ellos.

 

  • Tener en cuenta cada rango de edad

A medida que estos van creciendo es necesario adecuar las palabras y las explicaciones sobre esta, normalizar que ciertos comportamientos se deben a que el abuelo no se encuentra del todo bien y que por eso tenemos que ser comprensivos y mostrarle afecto.

Además, cuando ya sean más grandes, debemos explicarle más sobre los síntomas y comportamientos del familiar.

Por otro lado, cuando ya tengan la capacidad de investigar y buscar información por sí solo, debemos animarlo a ello y que busquen información fiable y poder proporcionarles libros que tratan sobre ello y que están adaptados a cada edad, lo cual es una manera muy sana y entretenida.

 

  • Convertirnos en referentes

Cómo sabemos los niños actúan por imitación, es decir, la manera de actuar de los padres ellos la toman como modelo para su vida.

Por ellos, es muy importante que nuestras conductas, hacía los familiares siempre sea de entendimiento y de respeto para que los más pequeños puedan tomar eso como referencia y puedan entender y normalizar las conductas de sus abuelos.

Lunes, 05 Octubre 2026 07:59

LO QUE NO SE USA SE PIERDE

URYUUD7

 

El cerebro necesita ejercitarse y mantenerse activo, de la misma manera que un músculo necesita ejercicio para conservarse en forma. Si no se estimula, puede producirse un deterioro progresivo que afecte a su funcionamiento. La plasticidad cerebral o neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para modificar su estructura y crear nuevas conexiones entre las neuronas. Por ello, no es tan importante la cantidad de neuronas que tenemos como la calidad y la fortaleza de las conexiones que existen entre ellas.

Los nuevos aprendizajes y la actividad mental continuada favorecen el desarrollo y el buen funcionamiento del cerebro. La plasticidad cerebral se mantiene durante toda la vida, siempre que el cerebro sea ejercitado y estimulado. La neurocientífica Rita Levi-Montalcini, que vivió hasta los 103 años conservando sus facultades mentales, defendía la importancia del ejercicio mental, especialmente durante la vejez.

La estimulación cognitiva aporta numerosos beneficios y puede ayudar a reducir los efectos negativos del envejecimiento sobre capacidades como la memoria. Por ello, realizar ejercicios de memoria y otras actividades mentales de manera habitual puede contribuir a mantener el cerebro activo y en mejores condiciones durante toda la vida.

A continuación, os proponemos dos ejercicios: el primero de atención y el segundo de memoria.

 

EJERCICIO 1117:

Pon a prueba tu atención y concentración, y encuentra a todos los gatos que tengan solo 3 patas.

Captura de pantalla 2026 10 05 075601

 

EJERCICIO 1118:

Memoriza cada pareja de palabras. Después completa la tabla sin mirar la lista.

Captura de pantalla 2026 10 05 075325

 

 

grdgbfgggggg

 

Cuando llega el otoño, nuestros mercados se llenan de colores: rojo, naranja, amarillo, morado…

 ¿Y qué tienen que ver todos estos colores con nuestro cerebro?

Nuestro cerebro necesita una alimentación variada y equilibrada. Los diferentes pigmentos y compuestos vegetales presentes en frutas y verduras, como los carotenoides y polifenoles forman parte de una alimentación rica en antioxidantes, fibra, vitaminas y minerales.

La clave está en la variedad: cuantos más colores diferentes llevemos a nuestro plato a lo largo de la semana, más variedad de nutrientes y compuestos beneficiosos estaremos incorporando, porque una alimentación variada también es una forma de cuidar nuestro corazón, nuestro cuerpo y nuestro cerebro.

¿qué podemos encontrar cada color?

ROJO – MANZANA
Las manzanas aportan fibra, vitamina C y compuestos antioxidantes. La fibra contribuye a una buena salud intestinal y cardiovascular, dos aspectos importantes dentro de un estilo de vida saludable.

 NARANJA – MANDARINA
Su color se relaciona con diferentes pigmentos vegetales y aporta especialmente vitamina C, además de agua y fibra. La vitamina C contribuye a proteger las células frente al estrés oxidativo y al funcionamiento normal del sistema nervioso.

 AMARILLO/NARANJA – CALABAZA
Su color se debe en buena parte a los carotenoides, como el betacaroteno. Algunos carotenoides tienen función antioxidante y forman parte de los compuestos que ayudan a proteger nuestras células.

MORADO – UVA
La piel de las uvas contiene polifenoles, entre ellos antocianinas y otros compuestos antioxidantes. Por eso, cuando sea posible y según nuestras necesidades, consumir la fruta entera nos permite aprovechar también su piel y su fibra.

ROJO INTENSO – GRANADA
La granada destaca por su contenido en polifenoles, compuestos vegetales con actividad antioxidante. Una forma deliciosa de añadir variedad y color a nuestra alimentación.

MARRON- CASTAÑA

Las castañas son un fruto típico del otoño que aporta vitaminas del grupo B, especialmente vitamina B6 y tiamina, además de minerales como el magnesio. Estos nutrientes contribuyen al funcionamiento normal del sistema nervioso y al metabolismo energético, procesos esenciales para que nuestro cerebro pueda desarrollar sus funciones

VERDE – ESPINACAS

Las espinacas son una hortaliza de temporada rica en folatos, vitamina K, vitamina C y carotenoides, como la luteína. Estos nutrientes contribuyen al funcionamiento normal del organismo y a la protección de las células frente al estrés oxidativo. Además, los folatos participan en el funcionamiento normal del sistema nervioso.

Este otoño, llenemos nuestros platos de colores, sabores y nutrientes. Cada alimento nos aporta algo diferente y, juntos, nos ayudan a cuidar nuestra salud. Porque cuidar nuestro cerebro también empieza por lo que ponemos cada día en nuestra mesa.

 

 

Miércoles, 30 Septiembre 2026 13:01

Cuando el entorno también influye

fdfsdvf

 

A veces pensamos que las dificultades de una persona con Alzheimer están únicamente “en su cabeza”. Sin embargo, el entorno en el que se encuentra puede facilitar o dificultar mucho su día a día.

Un espacio con demasiado ruido, muchos objetos, poca iluminación o cambios frecuentes puede resultar confuso. Del mismo modo, una habitación sencilla, bien iluminada y organizada puede facilitar que la persona se oriente y pueda desenvolverse con mayor autonomía.

Imaginemos un baño. Si los objetos están siempre en el mismo lugar y es fácil identificar el lavabo, el inodoro y la ducha, será más sencillo utilizarlo. Si, además, evitamos demasiados estímulos y mantenemos una iluminación adecuada, estaremos poniendo menos obstáculos.

Esto no significa tener que transformar toda la casa. Muchas veces son pequeños cambios los que pueden marcar la diferencia: mantener los objetos habituales en lugares conocidos, utilizar señales sencillas, reducir el ruido o evitar cambios innecesarios.

Cuando una tarea se vuelve difícil, podemos preguntarnos no solo ¿qué le está pasando?, sino también: ¿Podemos cambiar algo del entorno para que le resulte más fácil?

Adaptar el entorno no es limitar a la persona. Es darle más oportunidades para desenvolverse por sí misma.

 

M.ª Luisa Caro Nieto

Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros

Viernes, 25 Septiembre 2026 14:00

LOS PRIMEROS DOLORES DEL OTOÑO

Captura de pantalla 2026 09 25 135924

 

El verano se fue y, aunque el calor todavía no se ha enterado de que debe marcharse, nuestro cuerpo ya empieza a prepararse para el cambio de estación.  con el otoño llegan también los primeros dolores musculares, molestias articulares, rigidez y esa sensación de que el cuerpo está más “cargado” de lo habitual.

¿Por qué ocurre?

Los cambios de temperatura y presión atmosférica, la humedad, una menor actividad física Y volver de repente a las rutinas después del verano pueden hacer que nuestros músculos y articulaciones se resientan.

Este otoño, no esperemos a que aparezcan las molestias para empezar a cuidarnos.
Pequeños hábitos cada día pueden ayudarnos a sentirnos mejor y mantenernos activos :

  • Mantenernos activos: caminar, hacer ejercicios suaves o continuar con nuestra actividad habitual a pesar de las molestias y el cansancio nos ayuda a adaptarnos antes a la estación y que disminuyan los dolores.
  • Estirar: unos minutos al día pueden ayudarnos a reducir la sensación de rigidez y mantener una mayor movilidad.
  • Adaptar la alimentación: frutas y verduras de temporadas aportan variedad de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes
  • Hidratarnos bien: aunque ya no haga tanto calor, nuestro cuerpo sigue necesitando agua.
  • Descansar: un buen descanso también es parte del cuidado de nuestros músculos.

? ¡Que el otoño no nos quite las ganas de movernos!

 

Fisioterapia Alzheimer.