
Las rutinas forman parte de nuestro día a día y nos ayudan a organizar las actividades que realizamos habitualmente. Tener unos horarios y hábitos más o menos estables nos permite anticipar qué vamos a hacer, facilita la organización de nuestras tareas y puede proporcionarnos una mayor sensación de seguridad y control.
Además, las actividades cotidianas no solo nos ayudan a mantenernos activos físicamente, sino que también ponen en funcionamiento diferentes capacidades cognitivas.
Algunos beneficios de mantener una rutina son:
- Favorece la orientación temporal, ayudándonos a diferenciar y organizar los distintos momentos del día.
- Facilita la planificación y la organización de las actividades cotidianas.
- Estimula la memoria, especialmente cuando recordamos qué actividades tenemos que realizar y en qué orden.
- Favorece la autonomía, al ayudarnos a realizar las tareas diarias de una manera más organizada.
- Proporciona seguridad y estabilidad, ya que saber qué esperar puede reducir la sensación de desorganización.
Mantenernos activos y participar en nuestras actividades cotidianas también es una forma de cuidar nuestra salud cognitiva.
EJERCICIO 1105:
Ordena, del 1 al 6, las siguientes acciones necesarias para preparar la comida.
____Servir la comida.
____Recoger y limpiar los utensilios utilizados.
____Preparar y cortar los ingredientes.
____Elegir la receta y comprobar que tenemos todos los ingredientes.
____Cocinar los ingredientes siguiendo la receta.
____Colocar los ingredientes y utensilios necesarios para empezar.
EJERCICIO 1106:
Relaciona cada objeto con la actividad en la que lo necesitamos para llevarla a cabo.
- Ducharse:
- Comer:
- Vestirse:
- Cepillarse los dientes:
Objetos:
Toalla – Tenedor – Cepillo de dientes – Camiseta – Champú – Plato – Pantalón – Pasta de dientes – Zapatos – Jabón – Cuchara – Calcetines.