
El verano se fue y, aunque el calor todavía no se ha enterado de que debe marcharse, nuestro cuerpo ya empieza a prepararse para el cambio de estación. con el otoño llegan también los primeros dolores musculares, molestias articulares, rigidez y esa sensación de que el cuerpo está más “cargado” de lo habitual.
¿Por qué ocurre?
Los cambios de temperatura y presión atmosférica, la humedad, una menor actividad física Y volver de repente a las rutinas después del verano pueden hacer que nuestros músculos y articulaciones se resientan.
Este otoño, no esperemos a que aparezcan las molestias para empezar a cuidarnos.
Pequeños hábitos cada día pueden ayudarnos a sentirnos mejor y mantenernos activos :
- Mantenernos activos: caminar, hacer ejercicios suaves o continuar con nuestra actividad habitual a pesar de las molestias y el cansancio nos ayuda a adaptarnos antes a la estación y que disminuyan los dolores.
- Estirar: unos minutos al día pueden ayudarnos a reducir la sensación de rigidez y mantener una mayor movilidad.
- Adaptar la alimentación: frutas y verduras de temporadas aportan variedad de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes
- Hidratarnos bien: aunque ya no haga tanto calor, nuestro cuerpo sigue necesitando agua.
- Descansar: un buen descanso también es parte del cuidado de nuestros músculos.
? ¡Que el otoño no nos quite las ganas de movernos!
Fisioterapia Alzheimer.