
Se cree que el origen de esta celebración puede estar en la fundación de nuestra localidad en la época romana. Ya desde el siglo XVII se sabe que esta celebración simboliza la quema de lo impuro, lo viejo y los malos espíritus, persiguiendo con ello la purificación de las personas que asistían a Las Candelas de Almendralejo.
Desde el punto de vista documental, la tradición aparece en el Nuevo Diario de Badajoz un día de febrero del año 1897; después se fue perdiendo poco a poco y, ya en 1970, se recuperó.
Son dos los motivos de celebración de la Candelaria: por un lado, la conmemoración de la purificación de la Virgen María después del parto de Jesús, y por otro, la presentación de Jesús en el Templo.
La Fiesta de las Candelas de Almendralejo se desarrolla durante los días 1, 2 y 3 de febrero.
El día 1, a las 20 horas de la tarde, se enciende la Candela Oficial, señal que desencadena la quema de las demás candelas u hogueras organizadas por cada barrio, asociación o colegios (son más de 50 repartidas por toda la localidad).
En las candelas se queman unos muñecos o monigotes llamados “Pantarujas”; estos personajes representan lo malo, lo impuro…
Junto a las candelas suele haber puestos de comida y bebida, donde son típicos los chorizos asados, los montaditos y el pestorejo. Además, los colegios organizan tómbolas y sorteos con infinidad de premios.
El día 2 de febrero se presentan y bendicen, en la parroquia de la Purificación, a los niños nacidos el año anterior. Por la tarde se realiza la Procesión de la Candelaria.
Y el 3 de febrero, día de San Blas, es conocido como el día del chorizo. Por la mañana se celebra la misa de San Blas y después de la misa se toman las migas con chocolate. Mucha gente va ese día al campo a comer el chorizo, que antiguamente solía coincidir con los primeros chorizos curados de la matanza de ese año.
Desde nuestro centro de día, un año más, no hemos querido perdernos esta tradición de Las Candelas y hemos acercado esta festividad a los abuel@s. Primero hemos recordado, mediante un ejercicio de memoria (reminiscencias), la historia de Las Candelas, donde hemos compartido anécdotas y recuerdos que los abuel@s han querido compartir con los demás compañeros. Después hemos procedido a la instalación de la pantaruja y su posterior quema. Este año el mensaje era: “Acompañar es cuidar. No a la soledad”, reivindicando la soledad que sufren muchos mayores.
