
Nuestro cerebro posee mecanismos que nos permiten verificar nuestros actos, lo que sucede a nuestro alrededor y en nuestro interior. La anosognosia (textualmente, sin enfermedad-conocimiento) es un trastorno común en pacientes con daño cerebral o enfermedades neurodegenerativas e indica, una toma de conciencia disminuida o total del déficit que presenta la persona. Numerosos estudios relacionan una correlación significativa entre la gravedad de la demencia y las lesiones en el hemisferio cerebral derecho o una disfunción de tipo frontal.
Existen 3 gradientes de anosognosia:
- Anosognosia en “sentido estricto”, cuando el enfermo es incapaz de tomar conciencia de sus trastornos, no presenta ninguna crítica.
- Anosognosia relativa con critica secundaria a la consecuencia del déficit, el paciente niega el trastorno que padece en el momento del error, pero presenta dudas una vez que los errores se han producido.
- Anosognosia “dubitativa”, el paciente admite durante el error que puede deberse a ello, pero no está muy seguro de ello.
A consecuencia de ello, la persona afectada manifiesta conductas o expresiones tales como:
- Culpar a otros por su propia confusión.
- Niega la dificultad o el error cometido.
- Se niega a ir a especialistas médicos o a tomar medicación.
- Piensa que sus síntomas son normales o los minimiza.
- Indiferencia o falta de preocupación por su propia salud.
- Confabulación, se llenan los vacíos de memoria con información inventada.
Es importante como cuidadores saber identificar los síntomas y no personalizarlos, para realizar un correcto cuidado del afectado.
Psicología Alzheimer
Rosa Ana García
Fuente: REVISION: La anosognosia en la enfermedad de Alzheimer.