La artrosis provoca un dolor de tipo mecánico, es decir duele más con el movimiento, por lo cual deberemos alternar la actividad física, imprescindible para el bienestar de nuestros pacientes, con periodos de reposo, pero nunca puede dejar de moverse la persona por dolor.
Otros síntomas de la artrosis son los crujidos y chasquidos al mover la articulación, así como contracturas musculares e hinchazones en torno a ella. Muchas de las personas afectadas tienen una sensibilidad aumentada ahora en invierno, con el frio y la humedad, para ellos la aplicación de calor superficial puede ser de gran ayuda.
Podemos diferenciar varias etapas de la artrosis según el avance de la destrucción de cartílago:
También podemos nombrarlas según la articulación que se vea afectada:
- Gonartrosis: Artrosis en las rodillas.
- Cervicoartrosis: Artrosis que se produce en las cervicales.
- Lumboartrosis: Artrosis las vértebras lumbares.
- Artrosis nodular: Artrosis en las manos, los dedos aparecen deformados.
- Coxartrosis: Artrosis producida en la cadera.
- Rizartrosis: Artrosis producida en el dedo pulgar.
- Artrosis acromioclavicular: Artrosis producida en el hombro
- Poliartrosis: Artrosis diagnosticada cuando se produce en más de cuatro articulaciones.
- Espondiloartrosis: Artrosis que produce un desgaste en los discos de las vértebras de la columna vertebral…
En todas las fases o diferentes artrosis es de gran ayuda para el dolor y la rigidez matinal la fisioterapia. La semana próxima lo veremos con mas detalle.
Marina Preciado Hortigón. Fisioterapeuta de Alzhéimer “Tierra de Barros”