Viernes, 19 Junio 2026 07:59

¡LA FAMILIA SIGUE CRECIENDO!

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Gracias a la generosidad de nuestros socios, nuestro banco de recursos cuenta ahora con dos nuevas sillas de baño. Un gesto que nos permite seguir ampliando la ayuda que ofrecemos y llegar a más familias cuando más lo necesitan.

Actualmente disponemos de una amplia variedad de ayudas técnicas, entre las que se encuentran:

  • Barandillas abatibles para cama.
    • Sillas para ducha.
    • Sillas WC 3 en 1.
    • Sillas de ruedas plegables.
    • Silla de ruedas reclinable con reposacabezas y reposapiés elevables.
    • Andadores fijos y plegables.
    • Bastones normales y trípodes.
    • Muletas.

Pero lo más importante es que este banco de recursos no está destinado exclusivamente a las personas con Alzheimer. Cualquier socio de nuestra asociación puede hacer uso de este servicio.

A lo largo de la vida pueden surgir situaciones inesperadas: una caída, una fractura, un esguince, una operación o cualquier otro problema temporal de movilidad. En esos momentos, disponer de una silla de ruedas, unas muletas, un andador o una silla de baño puede marcar una gran diferencia. Sin embargo, adquirir este material para un uso puntual no siempre resulta práctico ni económico.

Por eso ponemos a disposición de nuestros socios, de forma gratuita, todos estos recursos, solo hay que dejar una pequeña fianza que será devuelta al terminar el préstamo. Nuestro objetivo es que nadie tenga que afrontar solo las dificultades que puedan surgir durante un periodo de recuperación o dependencia temporal.

Si necesitas alguno de estos materiales, no dudes en contactar con nosotros. Y si tienes en casa ayudas técnicas que ya no utilizas y están en buen estado, te animamos a donarlas para que puedan seguir siendo útiles a otras personas.

Porque cuando compartimos recursos, multiplicamos la ayuda. Gracias por seguir haciendo crecer esta gran familia.

 

 

Miércoles, 17 Junio 2026 09:29

LOS CUIDADOS EMOCIONALES

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El bienestar de una persona con enfermedad de Alzheimer depende de múltiples áreas de cuidado, entre las que destaca la atención a sus necesidades emocionales.

Diversas investigaciones en neurociencia han demostrado que las redes cerebrales vinculadas a las emociones son las más resistentes al deterioro provocado por la enfermedad. Por esta razón, las personas con Alzheimer conservan la capacidad de experimentar y expresar emociones incluso en fases muy avanzadas.

A continuación, veremos actividades que fomentan la atención emocional:

  • Realizar actividades con significado personal, que conecten con su identidad, historia de vida e intereses. Entre ellas destacan la reminiscencia mediante fotografías, la musicoterapia y las actividades relacionadas con sus aficiones, profesión o experiencias vitales significativas.
  • Mantener rutinas claras y predecibles, ya que proporcionan estructura, aumentan la sensación de control sobre el entorno y favorecen la seguridad emocional.
  • Adoptar un estilo comunicativo respetuoso, positivo y cercano. Una comunicación amable genera confianza y bienestar, mientras que los estilos excesivamente directivos o impositivos pueden provocar rechazo o malestar. Se recomienda utilizar frases sencillas, mantener el contacto visual, emplear un tono de voz cálido y mostrar una escucha empática hacia sus necesidades y relatos.
  • Fomentar su participación en las actividades de la vida diaria, adaptándolas a sus capacidades. Esto no solo contribuye a preservar la autonomía funcional, sino que también fortalece el sentimiento de utilidad y propósito.
  • Potenciar el contacto emocional y las relaciones sociales significativas. Los gestos de afecto, como abrazos, caricias o muestras de cariño, junto con la escucha activa, la validación emocional y el mantenimiento de vínculos sociales, favorecen el bienestar psicológico y reducen la sensación de aislamiento.
  • Adaptar el entorno para promover la seguridad y el confort. La adecuación del domicilio, el uso de apoyos técnicos cuando sean necesarios, una iluminación apropiada y un ambiente libre de ruidos excesivos contribuyen a generar una mayor sensación de tranquilidad y bienestar.

 

Psicología Alzheimer.

Rosa Ana García.

Martes, 16 Junio 2026 13:06

EJERCICIOS 1089 Y 1090

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CONSEJOS PARA CONSEGUIR UN SUEÑO REPARADOR

Un té, café o alcohol mejor de día que de noche: estas sustancias si las tomas con moderación ayudan a mejorar la memoria, pero al ser estimulantes pueden robarte el sueño. Si quieres beber algo por las noches mejor optar por infusiones relajantes.

La siesta: no hay problemas en dormir una siesta después de comer, pero hay que saber elegir bien el tiempo y el lugar. Que no exceda de 30 minutos y que se haga en el sofá en vez de en la cama.

El deporte te activa, pero puede desvelarte: lo ideal es hacer ejercicio como muy tarde 4 horas antes de acostarte. De esta forma liberarás tensiones, pero sin perjudicar tú descanso.

Ni cenas abundantes, ni ir a dormir con hambre: elegir un menú rico pero ligero, y cenar al menos 2 horas antes de irte a dormir, será un acierto a la hora de tu descanso.

Mantén en orden tu habitación: el entorno en donde duermes puede influir notablemente en tu descanso.  La habitación debe estar aislada sin mucho ruido ni luz, y procurar que la sensación de confort sea máxima.

Evitar la televisión o móvil, sobre todo en la habitación, ya que las pantallas estimulan y pueden desvelarte.

 

EJERCICIO 1089:

Completa las palabras encadenadas. La última letra de una palabra es la primera de la siguiente.

(Pista: animales)

1. J

2. R

3. A

4. A

5. E

 

 

EJERCICIO 1090:

 

Escribe una historia con las siguientes palabras:

Prado - Ovejas - Babia - Pastor - Lobo

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Las familias que conviven con una persona con deterioro cognitivo saben que cada día puede ser diferente. Lo que ayer funcionaba, hoy puede generar rechazo, confusión o malestar. Por ello, la flexibilidad es una de las herramientas más valiosas en el cuidado diario.

Mantener rutinas estables sigue siendo fundamental, pero también es importante adaptarse a las necesidades cambiantes de la persona. Insistir en una actividad, corregir constantemente o intentar mantener una planificación rígida puede aumentar la ansiedad y la frustración tanto en la persona afectada como en sus cuidadores.

En consulta es frecuente que las familias nos hablen de situaciones que les generan desgaste emocional como: personas que preguntan repetidamente la misma cosa cada pocos minutos, que desean volver a casa, aunque ya estén en ella, que quieren revisar constantemente puertas o ventanas, que insisten en realizar una actividad de una forma muy concreta o que muestran rechazo a ducharse, cambiarse de ropa o acudir a una cita programada.

Ante estas situaciones, la flexibilidad suele ser más útil que la confrontación. En lugar de intentar corregir cada error o discutir cada repetición, puede ser beneficioso redirigir la atención, validar la emoción que hay detrás de la conducta o adaptar la actividad a su estado en ese momento.

Hay que priorizar el bienestar emocional por encima de la perfección. Aceptar cambios de ritmo, modificar horarios cuando sea necesario y ajustar las expectativas a cada etapa de la enfermedad ayuda a reducir conflictos y favorece una convivencia más tranquila.

Ser flexible no significa renunciar a las rutinas, sino comprender que el deterioro cognitivo implica cambios continuos y que acompañar con paciencia, comprensión y capacidad de adaptación puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de toda la familia.

 

M.ª Luisa Caro Nieto

Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros

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  • Para activar la memoria puedes utilizar un olor específico para una tarea en concreto.
  • Repasa diariamente todo lo que hiciste en el día así ayudas a tu cerebro a fijar aquello que haya sido importante.
  • Cada vez que visites un lugar nuevo, crea un mapa mental del sitio que has conocido. Así si regresas de nuevo tendrás ventaja en recordar cada rincón.
  • Reduce el estrés y la ansiedad todo lo que puedas.
  • Utiliza el tacto, reconocer objetos sin mirar ayuda a recordar de memoria.
  • Duerme mejor, es un acto de los más importantes para la memoria y el aprendizaje.

 

EJERCICIO 1087:

¿Serías capaz de leer esta frese del emperador Marco Aurelio?

Pista: está colocada al revés y se lee al revés

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EJERCICIO 1088:

Busca tres letras que formen palabras con sentido tanto al final de la palabra como al inicio de la siguiente. 

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Viernes, 05 Junio 2026 13:10

INFLAMACIÓN CRÓNICA DE BAJO GRADO

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La semana pasada hablábamos de cómo un consumo elevado de azúcar podría estar relacionado con la inflamación crónica de bajo grado. Pero, ¿qué es exactamente y por qué preocupa tanto a los profesionales de la salud?

La inflamación crónica de bajo grado no es una enfermedad en sí misma, sino un estado en el que el sistema inmunitario permanece activado de forma continua, aunque no exista una infección o lesión evidente que justifique esa respuesta. Es como si el organismo mantuviera una pequeña señal de alarma encendida de manera permanente. Aunque esta inflamación suele ser silenciosa y no produce síntomas claros al principio, con el paso del tiempo puede dañar tejidos y órganos, favoreciendo el desarrollo de enfermedades como las cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la obesidad, algunos tipos de cáncer o enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

En este proceso desempeñan un papel fundamental las citoquinas, unas pequeñas proteínas que actúan como mensajeros químicos entre las células del sistema inmunitario. Su función es coordinar la respuesta defensiva del organismo cuando existe una amenaza. El problema aparece cuando determinadas citoquinas proinflamatorias se producen de forma excesiva o continuada, manteniendo al sistema inmunitario en un estado de activación constante. Esta situación puede generar un desgaste progresivo de los tejidos y alterar el funcionamiento normal de diferentes órganos y sistemas.

La inflamación crónica de bajo grado no suele tener una única causa, sino que es el resultado de la combinación de diversos factores relacionados con la genética, el entorno y, especialmente, el estilo de vida.

 

1. Obesidad y exceso de grasa abdominal

El exceso de grasa corporal, especialmente la acumulada alrededor de los órganos abdominales, es uno de los factores más importantes. Este tejido adiposo no es un simple almacén de energía; actúa como un órgano metabólicamente activo que libera citoquinas y otras sustancias inflamatorias, favoreciendo la aparición y mantenimiento de la inflamación.

2. Alimentación poco saludable

Una dieta rica en azúcares añadidos, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados puede favorecer la producción de citoquinas inflamatorias y alterar el equilibrio de la microbiota intestinal. Con el tiempo, estos cambios contribuyen a mantener un estado inflamatorio persistente.

3. Estrés crónico

Vivir sometidos a estrés continuo afecta al equilibrio hormonal y al funcionamiento del sistema inmunitario. Cuando esta situación se prolonga, el organismo puede perder parte de su capacidad para regular adecuadamente la respuesta inflamatoria.

4. Sedentarismo

La falta de actividad física se relaciona con niveles más elevados de inflamación. Por el contrario, realizar ejercicio de forma regular ayuda a reducir la producción de sustancias proinflamatorias y favorece la liberación de compuestos con efecto protector.

5. Contaminación ambiental

La exposición continuada a contaminantes atmosféricos, productos químicos industriales o metales pesados puede activar mecanismos inflamatorios y aumentar el estrés oxidativo, contribuyendo al desarrollo de inflamación sistémica.

6. Alteraciones del sueño

Dormir poco o tener un descanso de mala calidad puede influir negativamente en la regulación del sistema inmunitario y favorecer el aumento de marcadores inflamatorios.

7. Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol

Ambos hábitos generan estrés oxidativo y daño celular, factores que favorecen la activación de procesos inflamatorios crónicos.

8. Desequilibrios de la microbiota intestinal

La salud intestinal desempeña un papel clave en la regulación de la inflamación. Cuando se altera el equilibrio de las bacterias que habitan nuestro intestino, pueden producirse cambios que favorezcan una respuesta inflamatoria persistente.

 

¿Cómo se diagnostica?

La inflamación crónica de bajo grado suele ser silenciosa, por lo que no existe una única prueba que permita diagnosticarla de forma directa. Los profesionales sanitarios valoran diferentes factores como la historia clínica, el estilo de vida, la presencia de enfermedades asociadas y determinados marcadores analíticos.

Entre los parámetros que pueden orientar sobre la existencia de un estado inflamatorio se encuentran la proteína C reactiva (PCR), especialmente la PCR ultrasensible, la velocidad de sedimentación globular (VSG) y otros marcadores relacionados con el metabolismo de la glucosa, el perfil lipídico o la función hepática. Sin embargo, estos resultados siempre deben interpretarse en conjunto y dentro del contexto clínico de cada persona.

 

¿Se puede tratar?

La buena noticia es que la inflamación crónica de bajo grado puede reducirse e incluso revertirse en muchos casos mediante cambios sostenidos en el estilo de vida. El objetivo no es únicamente disminuir los marcadores inflamatorios, sino actuar sobre las causas que la están favoreciendo.

Las principales recomendaciones incluyen:

✔️ Mantener un peso saludable, especialmente reduciendo el exceso de grasa abdominal.

✔️ Seguir una alimentación basada en alimentos frescos y poco procesados, rica en frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pescado y aceite de oliva.

✔️ Limitar el consumo de azúcares añadidos, bebidas azucaradas, alcohol y productos ultraprocesados.

✔️ Realizar actividad física de forma regular, combinando ejercicio aeróbico y trabajo de fuerza adaptado a cada persona.

✔️ Dormir entre 7 y 9 horas diarias y cuidar la calidad del descanso.

✔️ Aprender estrategias para gestionar el estrés, como la práctica de ejercicio, técnicas de relajación, meditación o actividades de ocio.

Aunque se trate de un proceso silencioso, pequeños cambios mantenidos en el tiempo pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud presente y futura.

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¿Sabías que el calor puede afectar especialmente a las personas mayores con deterioro cognitivo?
En esta guía encontrarás información clara y consejos prácticos para prevenir riesgos, reconocer señales de alarma y ayudar a que el verano sea una época más segura, tranquila y confortable tanto para la persona mayor como para quienes la cuidan.

 

DESCARGA LA GUÍA EN EL SIGUIENTE ENLACE

https://drive.google.com/file/d/1THnify4S_V_r9imS4ui9UoBcxPF0pMAC/view?usp=drive_link

 

M.ª Luisa Caro Nieto

Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros

 

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  • REALIZAR EJERCICIOS DE ESTIMULACIÓN COGNITIVA.
  • HACER EJERCICIOS FISICO DE FORMA REGULAR.
  • EJERCICIOS DE RELAJACIÓN Y MEDITACIÓN.
  • PARTICIPAR EN DEBATES Y ACTIVIDDES SOCIALES.
  • ATREVETE CON LAS ACTIVIDADES ARTISTICAS Y CREATIVAS.
  • LEER DE FORMA HABITUAL.
  • MANTEN UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE.

 

EJERCICIO 1085:

 

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EJERCICIO 1086:

Completa los nombres femeninos usando las letras del cuadro de arriba:

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Viernes, 29 Mayo 2026 07:45

AZUCAR E INFLAMACION

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¿Puede el exceso de azúcar favorecer la inflamación? Durante años, el azúcar se ha relacionado sobre todo con obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que su impacto podría ir más allá: una ingesta elevada de azúcares añadidos podría favorecer procesos inflamatorios en el organismo.

El artículo de revisión Excessive intake of sugar: An accomplice of inflammation analiza la evidencia disponible sobre cómo el consumo excesivo de glucosa, fructosa, sacarosa y jarabe de maíz rico en fructosa (HFCS) puede influir en la inflamación y en algunas enfermedades inflamatorias y autoinmunes.

Según los autores, un exceso de azúcar podría contribuir a la inflamación crónica de bajo grado, un estado inflamatorio persistente, silencioso y relacionado con numerosas enfermedades metabólicas.  Entre los mecanismos descritos destacan:

✔️ Aumento de moléculas inflamatorias como PCR (proteína C reactiva), IL-6 y TNF-α, mediadores asociados con respuestas inflamatorias del organismo.

✔️ Alteraciones metabólicas e insulinorresistencia, favorecidas por dietas altas en azúcares y bebidas azucaradas.

✔️ Cambios en la microbiota intestinal: un consumo elevado de azúcar podría reducir la diversidad bacteriana intestinal y alterar la barrera intestinal, favoreciendo señales inflamatorias.

✔️ Modulación del sistema inmunitario: el artículo revisa investigaciones que muestran cómo ambientes con alta disponibilidad de glucosa pueden influir sobre células inmunes implicadas en la regulación de la inflamación.

¿Significa esto que el azúcar “causa” inflamación en todas las personas? No exactamente. Los propios autores señalan que la evidencia todavía presenta matices y resultados no siempre uniformes. Algunos ensayos han encontrado aumentos de marcadores inflamatorios tras el consumo de bebidas azucaradas, mientras que otros no observaron cambios significativos a corto plazo

¿Qué podemos hacer en la práctica?  reducir el consumo de azúcares añadidos, especialmente procedentes de bebidas azucaradas, bollería, dulces y alimentos ultraprocesados, puede ser una medida beneficiosa para la salud metabólica e inflamatoria.
No se trata de demonizar un alimento concreto, sino de priorizar patrones de alimentación más equilibrados y menos dependientes del exceso de azúcar.

Junto a ello, el ejercicio físico moderado y regular se presenta como una herramienta especialmente valiosa para contrarrestar algunos de los efectos negativos asociados al exceso de azúcar y a la inflamación crónica de bajo grado.

La actividad física ayuda a:

✔️ Mejorar la sensibilidad a la insulina y el control de la glucosa.
✔️ Reducir marcadores inflamatorios sistémicos.
✔️ Favorecer un metabolismo más eficiente.
✔️ Mantener la salud muscular y cardiovascular.
✔️ Mejorar el bienestar general y disminuir la fatiga.

Caminar a buen ritmo, montar en bicicleta, nadar, realizar ejercicios de fuerza adaptados o cualquier actividad realizada de forma constante puede convertirse en un potente aliado para la salud.

En definitiva, menos azúcar añadido y más movimiento cotidiano constituyen una combinación sencilla, accesible y respaldada por la evidencia para ayudar al organismo a mantener un entorno metabólico e inflamatorio más saludable.

 

Fisioterapia Alzheimer

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Cuidar a una persona con demencia es un acto profundamente humano, pero también exigente. Con el paso del tiempo, es habitual que quienes sostienen el peso del cuidado de manera principal empiecen a sentirse cansados, desbordados o incluso solos en este proceso.

El servicio de terapia individual ofrece un espacio pensado para sostener precisamente eso que muchas veces no se puede expresar en otros lugares. Un espacio seguro, confidencial y libre de juicio, donde poder hablar con honestidad sobre lo que se está viviendo: el cansancio, la frustración, la tristeza, la culpa o incluso la ambivalencia que a veces aparece.

¿En qué te podemos ayudar?

  • Dar información clara sobre la enfermedad y apoyar para una adecuada aceptación de la enfermedad.

Cuidar de una persona con demencia, implica adentrarse en una realidad desconocida. Por eso, uno de los pilares del acompañamiento terapéutico es ofrecer información clara, comprensible y útil sobre la enfermedad y sus cuidados. Entender qué está ocurriendo, cómo evoluciona y qué necesidades van apareciendo ayuda a reducir la incertidumbre y a afrontar el día a día con mayor seguridad.

  • Generar recursos personales para afrontar la nueva situación y los nuevos roles familiares.

Cada cuidador vive este proceso de manera única, y contar con herramientas emocionales y prácticas facilita afrontar los cambios, los nuevos roles y las situaciones complejas que pueden surgir. Habilidades de comunicación asertiva, aprender técnicas de relajación son vitales en este proceso.

  • Potenciar una adecuada toma de decisiones.

La toma de decisiones también forma parte esencial del cuidado. Desde cuestiones del día a día hasta decisiones más complejas, contar con un espacio donde reflexionar, ordenar ideas y sentirse acompañado ayuda a decidir con mayor claridad, coherencia y tranquilidad.

  • Prevenir el “síndrome del cuidador quemado”.

La terapia tiene un papel clave en la prevención del llamado “síndrome del cuidador”, una situación de sobrecarga física y emocional que puede aparecer cuando el cuidado se prolonga en el tiempo sin el apoyo necesario. En terapia tratamos, estrés crónico, ansiedad y sintomatología depresiva.

Cuidarse para poder cuidar es una base fundamental: atender el propio bienestar no solo protege a la persona cuidadora, sino que también mejora la calidad del cuidado que puede ofrecer a su familiar. No dudes en contar con nosotros.

 

Rosa Ana García.

Psicología Alzheimer.