No es la primera vez que los científicos e investigadores se centran en los efectos de la cafeína en el cerebro y en determinadas enfermedades como el alzhéimer, los infartos cerebrales, o la diabetes.
Algunas investigaciones incluso han llegado a concluir que consumirla moderadamente puede llegar a reducir los riesgos de padecer una demencia degenerativa. Aún es pronto para conocer hasta qué punto esta afirmación tiene una base científica sólida ya que aún no se conocen los mecanismos cerebrales que se desencadenan con su consumo, si que se puede deducir que la cafeína juega un papel más o menso directo en algunas enfermedades.
A continuación os presentamos un amplio artículo que describe con todo detalle los estudios realizados con la cafeína y otras bebidas parecidas y sus efectos en la salud, tanto beneficiosos como perjudiciales.
No dejéis de leerlo porque es muy interesante.