Mostrando artículos por etiqueta: TERAPIA

Martes, 01 Septiembre 2026 08:26

LOS SONIDOS TAMBIÉN GUARDAN RECUERDOS

reerfggggg

 

Una canción, el sonido de unas campanas, el ruido de un tren o incluso el ambiente de un lugar pueden llevarnos de repente a otro momento de nuestra vida. A lo largo de los años vamos asociando sonidos y melodías con personas, lugares, actividades y experiencias, por lo que volver a escucharlos puede despertar recuerdos que permanecían en segundo plano.

La música y los sonidos conocidos pueden convertirse así en una forma sencilla y agradable de estimular la memoria. Escuchar una canción de otra época, reconocer un sonido cotidiano o hablar sobre lo que nos recuerda puede favorecer la evocación de experiencias personales y, además, crear una oportunidad para conversar y compartir recuerdos con otras personas.

¿Qué beneficios puede aportar?

  • Favorece la evocación de recuerdos personales, especialmente aquellos relacionados con experiencias significativas.
  • Facilita la conversación, ya que un sonido o una canción puede servir como punto de partida para contar historias y experiencias.
  • Puede despertar emociones, tanto por las experiencias asociadas como por la familiaridad de determinados sonidos.
  • Estimula diferentes capacidades cognitivas, como la atención, la memoria y la asociación de ideas.
  • Favorece la conexión con otras personas, al compartir canciones, recuerdos y experiencias.

 

 

EJERCICIO 1111

Piensa en cada situación y escribe qué sonido o canción te viene a la memoria.

 

1.    Un sonido o canción que te recuerde a tu juventud.

 

2.    Un sonido o canción que te recuerde a tu casa.

 

3.    Un sonido o canción que te recuerde a una persona querida.

 

4.    Un sonido o canción que te recuerde a una fiesta o celebración.

 

5.    Un sonido o canción que te recuerde a un lugar especial.

 

6.    Un sonido o canción que te resulte agradable.

 

¿Cuál de ellos te trae el recuerdo más especial?

 

 

EJERCICIO 1112

Lee cada sonido e imagina dónde sería habitual escucharlo. Escribe el lugar que te venga a la cabeza.

  • Campanas → _____________________________
  • Olas → __________________________________
  • Tren → __________________________________
  • Aplausos → _______________________________
  • Pájaros → __________________________________
  • Agua, secador y tijeras → ______________________________
  • Silbatos, gritos y público → ____________________________
  • Platos, conversaciones y cubiertos → _______________________
  • Gotas, tejado, trueno → __________________________________
  • Música y gente riendo → ________________________________
Publicado en Noticias de alzheimer

 

 IDMFVOPT4456357

 

Hay recetas que empiezan mucho antes de entrar en la cocina, esta empezó en nuestro huerto, con un árbol lleno de melocotones y unas manos dispuestas a recogerlos.

 

foto 1

 

Los fuimos cogiendo uno a uno, mirando su color, sintiendo su aroma y disfrutando de algo tan sencillo y tan especial como recoger lo que la tierra nos regala.

 

foto 2

 

Y después llegó la cocina. Pelamos y cortamos los melocotones con calma, compartiendo conversaciones, sonrisas y, seguramente, algún que otro recuerdo de aquellos veranos en los que las frutas maduraban al sol y las cocinas olían a casa, porque a veces un melocotón no es solamente un melocotón… puede ser aquel verano de la infancia, el árbol del patio de casa, la cocina de una madre, el olor de la fruta recién recogida, una tarde de agosto.

 

foto 3

 

 

 

Cocinar no es solamente preparar un alimento, es tocar, oler, saborear, participar, es recuperar gestos conocidos, es encontrarnos con recuerdos que estaban escondidos en algún rincón de la memoria.

 

foto 5

 

Y así, entre manos, aromas, sabores y recuerdos, nuestros melocotones terminaron convertidos en una receta hecha con mucho más que ingredientes.

 

Ingredientes

  • Melocotones de nuestro huerto
  • Agua
  • Azúcar (por cada 2 medidas de agua, 1 de azúcar)
  • La piel de un limón
  • Y un poquito de cariño

Elaboración

  1. Lavamos bien los melocotones y los pelamos.
  2. Los cortamos por la mitad
  3. Preparamos el almíbar calentando agua, la piel del limón y azúcar hasta que esta se disuelva.
  4. Incorporamos los melocotones y los dejamos cocer a fuego suave hasta que estén tiernos, pero sin que lleguen a deshacerse.
  5. Dejamos enfriar , reposar mínimo un día y… ¡listos y a disfrutar!

 

foto 6

 

AFA TIERRA DE BARROS

 

Publicado en Noticias de alzheimer