El Dr. Richard G.M. Morris, director del Centro de Estudios Cognitivos y Sistemas Neurales de la Universidad de Edimburgo, que ha estado recientemente en nuestro país realizando una serie de conferencias en el centro de investigación de enfermedades neurológicas (CIMA), ha puesto especial énfasis en algo que desde hace tiempo se considera de especial relevancia a la hora de trabajar los procesos mnésicos de las enfermos con Demencia.
Si, como él bien ha comentado, la memoria es una de las piedras angulares de nuestro cerebro para desenvolvernos en el presente y planificar el futuro, la importancia de realizar con frecuencia ejercicios de recuerdo de acontecimientos pasados (reminiscencias), es una forma sencilla y eficaz de estimular, trabajar y entrenar a nuestra memoria para fortalecerla ante posibles deterioros asociados a la misma, ya sea por la edad o por diferentes patologías como el Alzhéimer.
Y este importante hecho va mucho más allá, pudiendo extenderse a todas aquellas personas que ya están aquejadas por males neurodegenerativos como el Alzhéimer, o las Demencias vasculares, ya que en este tipo de pacientes, trabajar el recuerdo de acontecimientos pasados de su vida, mejora el estado de ánimo, la autoestima, y acelera las conexiones sinápticas y las áreas implicadas en la formación de recuerdos.
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