La circulación se ralentiza debido a las bajas temperatura, si a ello le sumamos el déficit de circulación presente en la tercera edad nos encontramos con un serio problema, sobre todo en manos, pies, nariz y orejas, zonas que además de estar mas expuestas al frío tienen peor irrigación, por este mismo motivo duelen mas y se encuentran mas rígidas las articulaciones en invierno. Son muchos los remedios para ayudar a nuestro sistema circulatorio, el primero es aumentar el movimiento y evitar la inmovilización, otro es el jengibre, su infusión acompañada con limón y canela, no solo nos ayuda a prevenir los catarros, sino que aumenta la circulación periférica, también hay medicamentos que pueden realizar esta función, acude a tu medico de cabecera que sabrá aconsejarte cual es el adecuado para cada caso.
La hipotermia es el descenso de la temperatura corporal por debajo de 35º, se produce cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar y habitualmente es causada por una larga exposición al frío, provoca síntomas como temblor, confusión, torpeza y cianosis. ¿Qué podemos hacer si nos encontramos con un caso de posible hipotermia?. Lo primero es llamar al 112, mientras llegan los servicios de emergencia mantener a la persona en un ambiente calido, tumbada boca arriba y calentarla poco a poco, de forma pausada, evitando movimientos bruscos e innecesarios. Primero calentaremos el tronco, los brazos y las piernas deben calentarse lo último, la estimulación de las extremidades puede llevar sangre fría al corazón y producir un fallo cardiaco. No debemos frotar el cuerpo, podemos causar daño a la piel y los tejidos. Cuando la ropa se encuentre mojada ó apretada tendremos que cambiarla por seca y ligera, envolviendo el cuerpo de la persona en una manta. Si fuera posible, administrar bebidas templadas, recuerde no dar café, té ó alcohol.
Marina Preciado. Fisioterapeuta Alzhéimer “Tierra de Barros”