Como os comentábamos en el post anterior, iremos revisando cada articulación por separado para comentaros en cada caso de artrosis, el mejor modo de abordarla.
Comenzamos con la artrosis más frecuente, la artrosis de rodilla, ya que la padecen mas de un 10 % de los españoles .Pero ¿Cómo podemos detectarla? El primer síntoma de la artrosis es el dolor, que aparece inicialmente tras estar mucho tiempo de pie o caminando , algunas actividades como subir y bajar escaleras, caminar por terrenos irregulares o levantarse de una silla, duelen especialmente. Tras estar un rato sentado el paciente nota rigidez y dolor al intentar levantarse. Es como si las rodillas estuvieran agarrotadas y necesitaran calentarse. Según avanza la enfermedad la articulación se va deformando, aumenta de grosor y pierde la alineación, generalmente metiéndose hacia adentro las piernas. La rodilla se deforma por la reacción del hueso articular ante la artrosis, formando en los bordes de la articulación unas rebabas óseas que se llaman osteófitos.
Ya sabemos que la artrosis es una enfermedad degenerativa y crónica, pero que no tenga solución no significa que si podamos mejorar sus síntomas e incluso hacerlos desaparecer si los atacamos a tiempo.
Existen en el mercado una gran cantidad de antiinflamatorios y regeneradores del cartílago, de eso podrá asesoraros vuestro médico de cabecera, lo que os exponemos aquí son dos remedios caseros y muy efectivos para combatir el dolor: