
La nutrición preventiva consiste en utilizar la alimentación como una herramienta para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades a lo largo de la vida. Una dieta equilibrada, puede ayudar a mantener el buen funcionamiento del organismo y a prevenir problemas como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 o trastornos neurodegenerativos. Este enfoque busca anticiparse a las enfermedades, promoviendo hábitos alimentarios que apoyen la salud a largo plazo y mejoren la calidad de vida.
Una investigación realizada con cerca de 40.000 adultos estadounidenses sugiere que incluir huevos en una dieta equilibrada podría estar relacionado con una menor incidencia de enfermedad de Alzheimer.
La investigación analizó información del Adventist Health Study-2, una amplia cohorte de miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, una población caracterizada en general por hábitos de vida saludables. Durante un seguimiento medio de 15,3 años.
La reducción en el diagnostico alcanzó cerca del 20% en quienes los consumían entre dos y cuatro veces por semana y llegó al 27% entre quienes los incluían en su dieta al menos cinco veces por semana.
Los autores apuntan a que nutrientes presentes en los huevos, como la colina, ciertas vitaminas y proteínas de alta calidad, podrían contribuir a la salud cerebral. Sin embargo, subrayan que se trata de un estudio observacional: los resultados muestran una asociación, pero no demuestran que comer huevos por sí solo prevenga el alzhéimer.
Fuente: Oh J, Oda K, Chiriac G, Fraser GE, Sirirat R, Sabaté J. Egg Intake and the Incidence of Alzheimer's Disease in the Adventist Health Study-2 Cohort Linked with Medicare Data. J Nutr. 2026 Jun;156(6):101541. doi: 10.1016/j.tjnut.2026.101541. Epub 2026 Apr 17. PMID: 42002260; PMCID: PMC13279293.
Investigación Alzheimer.