
Mantener el equilibrio y la estabilidad es clave para prevenir caídas en personas mayores, especialmente en aquellas que viven con Alzheimer. A través de ejercicios sencillos y seguros, es posible trabajar la fuerza, la coordinación y la confianza en el movimiento.
A continuación, o presentamos 4 ejercicios muy sencillos utilizando una silla como apoyo, ideales para incorporar en la rutina diaria. Solo se necesita una silla estable y una zona segura, sin elementos que nos dificulten la movilidad o pongan en riesgo la integridad de nuestros familiares, evitar movimientos bruscos y forzados, no dejarlos nunca sin supervisión y empezar de manera progresiva.
1. Mantenerse de pie con apoyo
Progresión:
Beneficio: Favorece el control postural y la seguridad al estar de pie.
2. Levantarse y sentarse
Cómo hacerlo:
Repeticiones: 8–10 veces.
Beneficio: Mejora la autonomía en actividades cotidianas como levantarse o sentarse.
3. Equilibrio sobre un pie
Cómo hacerlo:
Repeticiones: 5–8 veces por pierna.
Beneficio: Mejora la estabilidad y reduce el riesgo de caídas .
4. Transferencia de peso lateral
Cómo hacerlo:
Repeticiones: 8–10 veces.
Beneficio: Favorece la estabilidad y la autonomía en la deambulacion
La constancia en este tipo de ejercicios puede ayudar significativamente a mejorar la calidad de vida de las personas mayores con Alzheimer, promoviendo su seguridad, movilidad y confianza.