
Los síntomas psicológicos y conductuales asociados a la demencia (SCPD) constituyen un componente intrínseco en la enfermedad y afectan aproximadamente al 80% de los pacientes. Su aparición suele representar un importante desafío tanto para los cuidadores como para la convivencia diaria. Pero, ¿realmente sabemos de qué síntomas hablamos? Responde sí o no a las siguientes cuestiones e identifícalos.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de delirios.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de alucinaciones.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de agitación/agresividad.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de sintomatología depresión.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de sintomatología ansiógena.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de euforia o exaltación.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de desinhibición.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de irritabilidad.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de disrupción/disturbio motor.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de alteraciones en el sueño.
Una respuesta afirmativa estaría indicando presencia de alteraciones en el apetito.
El abordaje de los síntomas psicológicos y conductuales de la demencia existen distintas opciones de intervención que se adaptan a cada persona y a cada momento de la enfermedad. Desde estrategias no farmacológicas como la adaptación del entorno, las rutinas estructuradas y el apoyo emocional, hasta tratamientos médicos cuando son necesarios, el objetivo siempre es mejorar el bienestar y la calidad de vida del paciente y de su familia.
Fuente: Centro coordinador Nacional del Alzheimer. Inventario NPI-Q.
Psicología Alzheimer.
Rosa Ana García.