
Una de las características más significativas de nuestros pequeños es la gran curiosidad por cualquier tema que este en su entorno, y parte fundamental de este es su familia y entre ellos sus abuelos, ¿Cómo explicarles la demencia de estos?
Lo más importante es tratar el tema con naturalidad y hablar de ello en los momentos que sea necesario y que todos los miembros de la familia estén al tanto de que les pasa, cómo se sienten y que necesitan en cada momento, para poder facilitarles a ellos la vida.
Es importante que no haya tabúes, pero si es cierto que se deben evitar poner etiquetas o nombres como enfermedad, es mejor una explicación más adaptada a la edad de estos, como, por ejemplo, “el abuelo está cansado” o “a abuelo se le olvidan algunas cosas”. Así los niños podrán actuar de forma cariñosa y no evitar a los abuelos pensando que tienen alguna enfermedad y que no pueden acercarse a ellos.
A medida que estos van creciendo es necesario adecuar las palabras y las explicaciones sobre esta, normalizar que ciertos comportamientos se deben a que el abuelo no se encuentra del todo bien y que por eso tenemos que ser comprensivos y mostrarle afecto.
Además, cuando ya sean más grandes, debemos explicarle más sobre los síntomas y comportamientos del familiar.
Por otro lado, cuando ya tengan la capacidad de investigar y buscar información por sí solo, debemos animarlo a ello y que busquen información fiable y poder proporcionarles libros que tratan sobre ello y que están adaptados a cada edad, lo cual es una manera muy sana y entretenida.
Cómo sabemos los niños actúan por imitación, es decir, la manera de actuar de los padres ellos la toman como modelo para su vida.
Por ellos, es muy importante que nuestras conductas, hacía los familiares siempre sea de entendimiento y de respeto para que los más pequeños puedan tomar eso como referencia y puedan entender y normalizar las conductas de sus abuelos.