
¿Qué quieres desayunar?
¿Qué ropa te quieres poner?
¿Quieres salir?
¿Qué quieres comer hoy?
Son preguntas sencillas. Sin embargo, para una persona con dificultades cognitivas, elegir entre muchas opciones puede convertirse en una tarea complicada.
Algunas alteraciones cognitivas pueden dificultar iniciar una actividad, organizar los pasos necesarios o decidir entre varias alternativas. Por eso, ante determinadas situaciones, podemos observar respuestas como «no sé», «me da igual» o incluso enfado.
Esto no significa necesariamente que la persona no tenga preferencias. A veces, la dificultad está en tomar la decisión.
Podemos ayudar ofreciendo opciones sencillas: ¿Quieres la camisa azul o la blanca? en lugar de ¿qué quieres ponerte? También podemos mantener rutinas que reduzcan el número de decisiones que hay que tomar a lo largo del día.
Ayudar no significa decidir siempre por la persona. Significa facilitarle las cosas cuando lo necesita y darle la oportunidad de elegir cuando puede hacerlo.
A veces, cuidar también consiste en hacer que una decisión sea un poco más fácil.
M.ª Luisa Caro Nieto
Neuropsicología Alzheimer Tierra de Barros