Martes, 14 Enero 2020 20:19

ALZHÉIMER, PROBLEMAS Y SOLUCIONES

Valora este artículo
(0 votos)

Manos Unidas

A día de hoy, el mal de alzhéimer está considerado una de las demencias neurodegenerativas con mayor incidencia social, llegando incluso a catalogarse como una de las epidemias de salud de nuestro siglo.

Por desgracia, y aunque sabemos que es incurable y que aún no hay ningún tipo de alternativa terapéutica para frenarla, queremos abrir una puerta a la esperanza, haciendo más llevadera las atenciones del día a día de los cuidadores hacia sus familiares enfermos.

Esta pequeña y humilde sección que a partir de ahora estará presente en la web todas las semanas, no pretende dar lecciones teóricas de lo que es la enfermedad, por desgracia, de ese tema ya estáis sobradamente informados, simplemente aspira a convertirse en una vía de apoyo, en un pequeño bastón en el que apoyarse para sobrellevar el cuidado de la mejor forma posible, y mejorar la calidad de vida tanto de los enfermos como de los cuidadores.

Cada semana pondremos nombre y posibles soluciones a problemas relacionados con el cuidado diario al que deben enfrentarse los cuidadores en su convivencia con la enfermedad.

Ojalá sirva para dar un poco de luz a aquellas personas que a veces se ven cegadas por las tinieblas del olvido, porque no deben olvidar que TAN IMPORTANTE ES CUIDAR COMO CUIDARSE.

Para empezar, y una vez hecha la presentación de esta nueva sección de nuestra web, os dejo con una pequeña reflexión de vida que espero os ayude a sobrellevar la semana, teniendo siempre presente que nunca hay que decidir nada importante en una situación negativa, la paciencia es una de las mayores virtudes porque nos prepara y nos adapta a las circunstancias.

Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero luego, en la primavera, vio que al tronco marchito de ese árbol le brotaron renuevos. Mi padre dijo: "Estaba yo seguro de que ese árbol estaba muerto. Había perdido todas las hojas en el invierno. Pero se ve que hacía tanto frío que las ramas se quebraban y caían como si no le quedara al viejo tronco ni una pizca de vida. Pero ahora advierto que aún alentaba la vida en aquel tronco". Y volviéndose hacia mí, me aconsejó: "Nunca olvides esta lección. Jamás cortes un árbol en invierno. Jamás tomes una decisión negativa en tiempo adverso. Nunca tomes decisiones importantes cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente. La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá".

Cuento anónimo.

Mª Magdalena Galindo Díaz

Psicóloga Centro de Día de Alzhéimer “Tierra de Barros”

Visto 74 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.